
Sara no cesaba en su empeño de buscarle un novio a Valentina. No obstante, Aarón resolvió que eso no podía suceder y no flojeó ni un ápice su decisión de sabotear cualquier intento. Las casas rurales habían sido la excusa perfecta para las tentativas de Sara. Sin embargo, Aarón no vaciló en estropear todas y cada una de ellas.
Cada vez que Sara hacía presentación de un nuevo galán a Valentina, Aarón terminaba hablando con dicho chico para hacerle cambiar de opinión con excusas tales como: que tenía un hermano con muy mala leche que reparte tortas como panes, que ya tenía un novio, que prefería las mujeres pero todavía no había salido del armario...
— No sé que ocurre, Valentina. ¡Buscarte novio no debería ser difícil! — bramó indignada Sara.

